eres ESI.
  • La piel ESI

    Tu piel presenta imperfecciones visibles. Después de los 35 años, la ralentización de la renovación celular y una deshidratación más rápida fragilizan el equilibrio cutáneo, favoreciendo la aparición de poros obstruidos, líneas finas e irregularidades en el grano de la piel. Expuesta diariamente al sol y a la contaminación, necesita una protección adaptada para limitar la oxidación, prevenir el envejecimiento cutáneo prematuro y preservar de forma duradera su luminosidad natural.

  • Método MPP™

    El método utilizado para este Skin Check ha sido desarrollado por un equipo de dermatólogos franceses para determinar el perfil de piel de una persona en un momento dado, según una multitud de parámetros repartidos en 3 familias: Modo de vida, Patrimonio genético y Preocupaciones.

  • Skin Tips

    Los 5 gestos esenciales para cuidar tu piel.

    1. Hidrátate lo suficiente. Beber de 1,5 a 2 litros de agua al día ayuda a eliminar toxinas y a mantener el equilibrio de la piel.
    2. No toques tu rostro. Evita manipular tus imperfecciones para limitar la propagación de bacterias y la formación de marcas post-granitos.
    3. Gestiona tu estrés. El estrés estimula la producción de cortisol, una hormona que puede provocar una sobreproducción de sebo y brotes de acné. Practica actividades relajantes como el yoga o la meditación.
    4. Duerme lo suficiente. Un sueño de calidad (de 7 a 9 horas por noche) favorece la renovación celular y limita los desequilibrios hormonales relacionados con las imperfecciones.
    5. Utiliza un SPF que incluya un antioxidante a diario. La protección solar previene la hiperpigmentación post-granitos y protege la piel de las agresiones externas.

  • Más información...

    Las imperfecciones aparecen cuando los poros de la piel se obstruyen por el efecto combinado de un exceso de sebo, células muertas y bacterias como Cutibacterium acnes. Este terreno propicio puede agravarse por desequilibrios hormonales, una rutina inadecuada, el estrés, la alimentación o la contaminación. Se distinguen varios tipos de imperfecciones: los puntos negros (comedones abiertos), los puntos blancos (comedones cerrados), pero también lesiones inflamatorias como pápulas, pústulas o nódulos. Estas últimas pueden dejar marcas si no se tratan correctamente. Para limitar su aparición, es esencial limpiar la piel sin agredirla, desobstruir los poros con suavidad y mantener un microbioma equilibrado. Activos como el Ácido Salicílico, el Zinc PCA, los Prebióticos o el Ácido Azelaico permiten combatir eficazmente las imperfecciones respetando la piel. Resultado: una piel más limpia, calmada y equilibrada a largo plazo.